lunes, 7 de diciembre de 2009

¿Quién nos lo iba a decir?

¿Quién nos iba a decir a principios de temporada que el Everton, ese fantástico Everton que entrena David Moyes y que tanto había venido gustando, estaría ahora cerca, muy cerca, del descenso? Nadie, o casi nadie. Una de las razones por las que todos vemos fútbol es esa, la imprevisibilidad de este deporte. Ni siquiera un técnico como David Moyes, conocido por ser muy meticuloso en los estudios de los rivales y en sus planteamientos, se resiste a ese factor. Y con él se arrastra su equipo, el Everton, y no valen las excusas de las lesiones, sobre todo la de Arteta.

Ayer mostraron su mejor cara en la parte final del partido. Volvieron a mostrar esa cara de contraataque que tanto gustaba la temporada pasada y empataron al Tottenham. Saha volvió a marcar para que se entere de una vez David Moyes que ha de dejar a Jô en el banquillo y poner al francés, y Cahill (¿quién más iba a ser?) empató. Y si hablamos de goleadores deberíamos mencionar a Defoe que parece que entre viaje y viaje ha aprendido a ser regular y se está forrando a marcar goles, y de hecho es el máximo goleador de la Premier. Aunque no lo pongamos por las nubes, sí, marcó un gol acariciando el centro de Lennon, sí, provocó un penalty a falta de segundos para el final, pero sí, también falló ese mismo penalty que ahora daría una plaza entre los tres primeros al Tottenham.

Con el mismo resultado y por si faltaban delanteros, en Italia se presentó Biabiany para ofrecer un recital. El francés natural de Guadalupe, que aún cuenta con 21 años, se comió a la defensa del Genoa en su primer partido como referencia única y exclusiva del ataque. El chico es extremo, pero no se lo pensó dos veces al verse de delantero centro y metió dos goles de bella factura, sobre todo por las jugadas precedentes. Y ojo, que suerte tuvo el Genoa de llegar a marcar un gol, golazo, por cierto, mediante ese zambombazo de Palladino, que la cosa pudo ser peor. De momento les han adelantado el mismo Parma, la Fiorentina y la Roma. Esperemos que la cosa quede ahí.

Lo que sí es el colmo de la imprevisibilidad es la reivindicable Ligue 1. Si hace unas semanas nos asombrábamos por el goleador duelo entre Marsella y Lyon, debemos hacer lo mismo, incluso más , ante el Lille-Lyon. Siete goles entre los dos equipos (cuatro para el Lille, tres para el Lyon) que hicieron del partido un espectáculo. Y con remontada incluida. Si los seguidores del Lyon enloquecieron cuando vieron a Lisandro López marcar tres goles y, al parecer, encarrilar la victoria, aún lo hicieron más los del Lille cuando Gervinho celebraba su último gol del partido en el minuto 90. No hace falta pedir más a otras ligas, tenemos la Ligue 1.

P.D.: Lamento mucho este periodo de inactividad por mi parte que espero que quede cortado a partir de ahora. Sin quererlo, elegí como último post el de Coppell y consideré que era mejor dejar ese que escribir otro exclusivo para este tema. Pero, como ya he dicho, vuelvo al redil y espero poder hacerlo mejor que nunca.

2 comentarios:

Devo dijo...

Bueno, veo que decididamente soy todo un motivador, puede hacerte volver! Jajaja.

Grande Javi, que bueno contar contigo nuevamente. Una lastima lo mal que le esta yendo al Everton. Creo que hay dos bajas fundamentales como la de Lescott y la de Arteta, el mejor futbolista de la plantilla, que sigue haciendo desear su vuelta. Muy bien el chico Biabiany, reemplazando con creces a Bojinov y posicionando al Parma en zona europea.

Partidazo el Lille-Lyon y muy grande Lisandro Lopez (te lo confundiste en el articulo con su ex compañero Lucho, te habran tirado los colores ahi, jajaja).

Un abrazo Javi

El Balón Europeo

el hombre del futbol dijo...

Bufff, tremendo error el mío de confundir a Lucho con Lisandro, gracias por la corrección Devo. Yo no veo justificación a la mala campaña del Everton en la lesión de Arteta y la marcha de Lescott. Hemos de contar que el año pasado a mí la misma alineación que sacó anteayer el Everton me produciría, como mínimo, respeto.

Un abrazo.