
La gran espectación que causan este tipo de finales llenó el estadio de Viena, y las plazas de todas las ciudades españolas y alemanas. Alemania salió con su habitual empuje en la línea del mediocampo, y España estaba jugando con respeto. Hasta que no se lo quitaron de encima Alemania se encontraba a gusto, pero cuando eso pasó, los centrales empezaron a bailar, y los laterales acabaron desbordados. Xavi organizando, Senna recuperando, y Cesc mandando balones hacia Torres. Mertesacker muy lento, Metzelder perdido, y Frings al lado de los centrales. ¡¡¡¡Qué diferencia de juego!!!!. Una ocasión de Iniesta (bueno, en realidad de Metzelder) que sorprendió a Lehmann, y se tuvo que tirar para sacarla a córner. Otra, un centro de Ramos que cabecea Torres por encima de Metzelder y la envía al palo. Otra, Cesc envía un balón raso y se marcha rozando un palo. Y a la siguiente llegó el gol, Xavi manda un balón al hueco a Torres, que parecía tener controlado Lahm, y Torres llega por detrás, le gana la posición, la pica para que no llegue Lehmann, y la pelota llega a la portería y cruza la línea. ¡¡¡¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!!!! España lo tiene, solo hay que aguantar la ventaja, decíamos. Aunque parecía complicado hacerlo, porque los alemanes empujarían mucho y podrían crear muchas ocasiones. Nada más lejos de la realidad, los alemanes casi no inquietaron la portería de Casillas, y la defensa española, sobre todo Puyol, estuvo de sobresaliente, inconmensurable, infranqueable. A ver quién es el guapo que supera a Puyol y puede chutar. La segunda parte fue un sinónimo de la primera, incluso peor después del cambio de Jansen por Lahm, que no aportó nada, más bien restó juego a los alemanes. Löw tuvo que jugársela y cambió a Hitzselsperger (muy buena actuación del del Stüutgart) por Kuranyi. El brasilo-alemán, aportó vitalidad y juego al ataque, aunque nada pudieron hacer contra la gran defensa española. Al final, los suplentes españoles saltaron del banquillo para celebrar el título con los titulares. Manteo a Luis, y celebración por todas las ciudades españolas. Barcelona colapsada, con todos los coches pitando, y las motos portando banderas españolas, y coreando un grito: XAVI MVP (esta mañana Xavi Hernández ha sido declarado mejor jugador del torneo). Viena alucinando, haciendo de la segunda plaza para los españoles, y celebrando el título. Por fin volvemos a ser CAMPEONES DE EUROPA.

Al final, lo que el fútbol nos quitó con aquel gol de Platini, nos lo devolvió el mismo Platini, ahora presidente de la UEFA, y le dio la copa a Casillas. ¿Quién dice que el fútbol no es justo?
P.D: Mañana por la mañana me voy a Swansea, así que no creo que pueda actualizar demasiado, aunque intentaré ir colgando algo. Por supuesto, a mi vuelta haré un post sobre el club, y la afición, que, recordar, que el Swansea City, cuenta ya con 6 españoles en plantilla.