Lo mismo me sucede con el Reading. Soy del Reading desde antes de que llegara Coppell (me hice del equipo poco antes de que Alan Pardew dejara el club) pero no concibo al equipo sin él. Recuerdo con especial satisfacción aquel ascenso tan ansiado que dio al club, batiendo el récord de puntos y tan solo perdiendo dos partidos. Y la siguiente temporada, en la que rozamos puestos UEFA y al final rechazamos la Intertoto. Pero a partir de ahí todo fue mal, perdimos partidos, no pudimos evitar el descenso y se marcharon algunos jugadores importantes. No importaba, podíamos volver a subir en una temporada, y, de hecho hicimos una primera vuelta espectacular, tan solo superada por la del Wolwerhampton. Pero en enero todo cambió y caímos en la clasificación aunque pudimos clasificarnos para los plays-offs con un último mes casi perfecto. Ya en los play-offs nos eliminó el Burnley, al que habíamos machacado en casa durante la temporada. Una pena sí.

Y, lo admito, estaba muy en desacuerdo con algunas decisiones de Coppell. Pero nunca me planteé echarlo, por todo lo que había hecho, y conseguido, por y con el club. Por eso me sorprendió muchísimo que después del partido perdido contra el Burnley él mismo decidiera no continuar. Dijo que era un cuestión de ciclos y que el suyo había acabado allí. Quizás sí, quizás no, pero es un gesto que lo engrandece. Si él mismo, declarado enamorado del Reading, no se ve con la capacidad suficiente para llevar el equipo o cree que ya ha terminado su labor allí es sincero al decirlo y eso se le agradece. Porque preferimos verle salir por esa puerta que no por la de atrás. Porque ha vivido el club como nadie y gente que es del Reading desde el siglo pasado tiene claro que es el mejor entrenador de la Historia del club. Porque además siempre ha mirado por la afición y ha cuidado mucho su juego por respeto. Porque además de hacer lo ya dicho, rechazó una oferta del Newcastle porque creía que era devaluar al Reading. Porque, en resumidas cuentas, es un genio y una espectacular persona y nunca se le olvidará en el círculo Royal. Y porque, además, volverá.
P.D: Este es un post hecho desde el cariño y desde la admiración a dos grandes maestros, Coppola y Coppell (curiosamente los apellidos empiezan por las mismas cuatro letras), cada uno en su respectivo trabajo. Me considero un seguidor del Reading más y creo que Steve se merece esto y mucho más. Por último he de decir que, aunque sé que no es quizás el día más adecuado para escribir sobre el tema puesto que hay partidos interesantísimos de los que seguramente hablaré mañana, es uno de los posts que más he disfrutado mientras escribía.